Después de algunos años puedo afirmar que esto no se cura con alcohol, no se cura con sexo, con drogas, ni con amigos, no se cura con libros, con salidas, con palmaditas en la espalda, no se cura con vandalismo, no se cura con poesía, no se cura con automutilación, no se cura con tu presencia, no se cura leyendote mil veces ni evocando recuerdos, no se cura con mi constante manía de buscar restos de algún aroma reconocible en mis sábanas sucias de recuerdos, no se cura con palabras, no se cura con mujeres, no se cura con llanto, no se cura con el tiempo.
Sin embargo, una taza de café y un cigarro en las noches adecuadas cuando el silencio es suficiente para congestionarme con tranquilidad pueden hacer que me controle.
Y no estaba hablando de desamor, sino de soledad.
no mames! estoy enamorada de tu forma de escribir,siempre ocasionan algun efecto en mis emociones y obvio en mi cerebro,tus palabras se quedan grabadas en mi mente en desorden
ResponderEliminarcuando vienes?,pa que veamos la pelicula de 4 horas!
me gusta mucho lo que escribes y cómo lo escribes. Supongo que para eso que cuentas sólo vale el tiempo y las ganas de superarlo (sea lo que sea).
ResponderEliminarsaludos
Soledad... a mi se me desaparecio pero al parecer llegaron cosas mas complicadas.
ResponderEliminarLa soledad puede ser tu amiga con el tiempo... otras cosas se convierten en perdiciones... o dependencia?
Te quiero... no manches, tus palabras siempre me llevan a oscuros rincones de mi alma.
Besos (soy ambar... )